Vivir y celebrar el amor y la amistad: El camino de San Francisco de Asís

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En este mes de febrero, en el que en el Colegio Plenus proponemos la vivencia del valor de la amabilidad, nos preparamos para celebrar el día del amor y la amistad. Queremos invitarlos a reflexionar sobre nuestra capacidad de amar a través de actitudes sencillas, inspiradas en la experiencia de San Francisco de Asís.

En un mundo donde el amor muchas veces se vuelve interés, apariencia o ego, San Francisco de Asís nos muestra un camino diferente: uno hecho de humildad, ternura y entrega real

Llamados a vivir y expresar el amor, así como San Francisco imitó a Cristo en amor y humildad, nosotros también estamos llamados a compartir ese amor con los demás, cuidando de nuestras relaciones familiares, laborales, de amor y amistad. Francisco no buscaba dominar ni impresionar. Renunció al poder y a la fama para ponerse al servicio de los demás. 

Estas 5 claves inspiradas en su vida pueden ayudarnos a construir relaciones más sanas, profundas y verdaderamente humanas.

1. Humildad: dejar de querer ser el centro. ¿Qué pasa en nuestras relaciones cuando dejamos de querer tener siempre la razón o ser admirados? La humildad permite amar sin manipular ni controlar. Nos hace más libres y más auténticos. 

Ejercicio: En tu próxima conversación, escucha más y habla menos. No interrumpas y aprende a dejar espacio al otro.

2. Vulnerabilidad: amar sin máscaras. San Francisco no tenía miedo de mostrarse pequeño. Se dejó ver pobre, frágil, necesitado… y así tocaba los corazones. El amor real no nace del orgullo, sino del coraje de ser transparentes. ¿Te atreves a mostrarte tal como eres, con tu luz y tus heridas?

Reflexión: El amor verdadero no teme a la verdad. Solo quien se muestra tal como es puede ser verdaderamente amado.

3. Compasión: ver al otro como hermano. Para Francisco, todos eran «hermanos»: desde los leprosos hasta los animales. Su corazón no excluía a nadie. El verdadero amor se basa en mirar al otro con ternura, sin juzgar, sin exigir ¿Cómo sería tu relación si miraras al otro con los ojos de Dios?

Inspiración: «Cuando ves a tu prójimo, ves al rostro de Cristo», decía San Francisco. ¡Practica la mirada compasiva cada día!

4. Servicio: amar en lo concreto, no solo en palabras. Francisco no hablaba solo del amor… lo vivía. Curaba, alimentaba, abrazaba, limpiaba heridas. Hoy el amor también se expresa en gestos sencillos: preparar un café, acompañar en silencio, cuidar de quien lo necesita. ¿Estás dispuesto a servir, incluso cuando nadie lo ve?

Ejercicio:  Haz cada día un acto (o más) de amor silencioso por alguien, sin esperar nada a cambio.

5. Alegría: amar con un corazón ligero. Francisco fue uno de los santos más alegres, incluso en medio del dolor. Su amor no era solemne ni pesado, sino lleno de gratitud. Una relación sana también se construye con humor, ternura y gozo compartido. 

Invitación: Celebra lo cotidiano. Ríe más con quienes amas. La alegría también es un lenguaje del amor.

Te invitamos a amar como Francisco, con un corazón libre. Él no amó «perfectamente», pero sí auténticamente. No amó desde la necesidad, sino desde la libertad. Si quieres amar mejor, empieza por mirar menos hacia ti y más hacia el otro, así como lo hacía él. Y recuerda: el amor no se dice, se muestra con actitudes, acciones palabras y gestos sencillos.

Fuente: Hutch, K. (s/f). Amar como San Francisco: 5 tips para relaciones más humanas, tomado de: es.aleteia.org