Coach y si no llego a lograr mi sueño ¿Qué pasa?
Lo que sin duda va a pasar, es que gracias al básquetbol, la disciplina, la exigencia, los constantes retos, las desagradables frustraciones y derrotas, los triunfos, y todo lo que vives dentro del equipo, te van a preparar para ser un mejor ser humano. Una persona capaz de encarar los obstáculos de la vida, alguien que no se va a dar por vencido tan fácil en la escuela o en el trabajo, independientemente de a que te dediques, seas ingeniero, doctor, maestro, empresario, policía, bombero, etc. La exigencia que demanda el básquetbol, la exigencia que los coaches en tu vida te inculquen, no solo es para el básquetbol sino para la vida misma; serás un buen ser humano acompañado de valores como el trabajo en equipo, lealtad, honestidad y honradez, justo lo que el entrenador inculque a sus alumnos en formación.
Las trampas no son elementos correctos que debas aprender, las groserías no se pueden transmitir, la violencia no se debe fomentar. La exigencia y la disciplina es algo que no todos están dispuestos a soportar y, por ende, muchos abandonan el lugar donde se les exige y lo cambian por un lugar más cómodo.
Es donde el joven con talento se empieza a perder y se inclina por caer en zona de confort y no exigirse más. Hoy en día, si la disciplina no acompaña al talento, es imposible buscar trascender en este hermoso deporte, si entrenas mal o no cumples con el total de tus entrenamientos semanales, si no te alimentas bien, si eres indisciplinado, no acatas órdenes etc. ¡En pocas palabras, por más talento que tengas, tus cimientos no estarán sólidos!