«No temas, porque yo estoy contigo, no te inquietes porque yo soy tu Dios,
yo te fortalezco, te ayudo y te sostengo con mi mano victoriosa». (Isaías 41)
Comenzamos el mes de mayo y continuamos trabajando en desarrollar en nuestros alumnos las virtudes y valores de nuestro Colegio Plenus. Durante este mes profundizaremos en la virtud de la fortaleza.
La virtud de la fortaleza se manifiesta de distintas maneras: fuerza de voluntad, fuerza interior, templanza, autodominio, disciplina, capacidad de vencerse a sí mismo, carácter, capacidad de soportar la presión, tolerancia a la frustración, resiliencia, poner la mente y el corazón en grandes ideales, esfuerzo, dedicación, constancia, perseverancia, valentía, entereza y tenacidad.
La cultura en la que vivimos tiene intereses diversos, estamos en un tiempo en el que se privilegia hacer ejercicio, acudir al gym, nos interesa estar bien físicamente, lo cual evidentemente es positivo. El riesgo está en cuidar solamente una dimensión de la persona, o darle más prioridad a una, descuidando otras. Por ejemplo, cuidamos la dimensión física, pero descuidamos el mundo interior de la persona, la fuerza de voluntad, el fortalecimiento del carácter. Es común ver jóvenes atléticos, pero con falta de carácter o determinación; vemos también que algunos niños o adolescentes (y algunos adultos) no tienen fuerza de voluntad para realizar actividades poco gratificantes o perseverar en ellas.
Platón definía la virtud de la fortaleza como la cualidad de ánimo del alma para afrontar las dificultades que surgen al emprender una acción encaminada hacia el Bien (Rep. II, 7). Entre los griegos se denominaba andreía siendo comúnmente referida a la milicia. Hacía alusión al desprecio del peligro que el soldado debía arrostrar, afrontando la muerte en el campo de batalla por el bien de su patria. Por transposición se definió en filosofía como la entereza ante las adversidades de la vida, muy particularmente aquellas que acontecen al obrar correctamente. Íntimamente asociada a la andreía está la kartería o dominio de sí mismo. Por su parte, el Catecismo de la Iglesia Católica define a la fortaleza como la virtud moral que asegura la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien (CIC 1808).
En la pedagogía del Colegio Plenus buscamos un desarrollo integral de las personas, favoreciendo el crecimiento en diversas áreas: académica, artística, deportiva, espiritual y ética. Creemos que la virtud de la fortaleza favorecerá que cada alumno aprenda a afrontar las dificultades cotidianas con entereza, carácter y dominio de sí, manteniendo la firmeza y la constancia en la búsqueda del bien común.
Fuente: infocatolica.com
