La creatividad, don del Espíritu Santo

Colegio Plenus Gral C 2024 2025 0022 E

“Hay diversidad de carismas… hay diversidad de servicios… hay diversidad de actividades… A cada uno se le concede la manifestación del Espíritu para el bien de todos… Todo esto lo hace el mismo y único Espíritu, que reparte a cada uno sus dones como él quiere”. (1Co 12, 4-7.11)

Celebramos Pentecostés y agradecemos la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas.  Este es el tiempo del Espíritu de Dios, que fue enviado a nosotros después de la resurrección de Jesús: “Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido, semejante a una ráfaga de viento impetuoso, y llenó toda la casa donde se encontraban. Todos quedaron llenos de Espíritu Santo” (Hech 2,1-2.4).

Les comparto un texto tomado de la página web “Hechos Dos, un Pentecostés creativo”, en la que se nos recuerda que la creatividad es un don del Espíritu Santo, dado a cada uno, para el bien común:

Al inicio de todo, cuando Dios creó los cielos y la tierra, estableció un patrón divino de creatividad que se extiende hasta nosotros hoy. A imagen y semejanza suya, fuimos hechos partícipes de esta capacidad divina para crear, imaginar y transformar el mundo que nos rodea.

En las Sagradas Escrituras nos enseña que el Espíritu Santo, el soplo vivificante de Dios, es quien nos inspira y nos llena de dones y talentos únicos. En Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles, no solo les dio la capacidad de hablar en diversas lenguas, sino que también encendió en ellos una llama de creatividad y valentía para proclamar el Evangelio a todas las naciones.

La creatividad humana, entonces, es un reflejo del amor y la genialidad de Dios. Cada obra de arte, cada pieza musical, cada innovación tecnológica y cada acto de amor es una pequeña muestra de la infinita creatividad del Creador. Todos estamos llamados a reconocer y cultivar estos dones, utilizándolos para el bien común y para glorificar a Dios.

San Juan Pablo II, en su Carta a los Artistas, nos recuerda que: “La sociedad necesita a los artistas y su creatividad. Necesita que los poetas, los escritores, los músicos, los pintores, los escultores, los actores de teatro y de los que manejan las más modernas tecnologías de la información sigan trabajando con el espíritu de una verdadera libertad y de una fidelidad valiente a su creatividad original”. Este llamado nos invita a no tener miedo de expresarnos y a permitir que el Espíritu Santo nos guíe en cada acto creativo.

En el Colegio Plenus trabajamos por desarrollar la capacidad creativa, los dones y talentos que cada uno de nuestros alumnos ha recibido. Nuestra propuesta formativa pretende que cada alumno descubra su talento (o talentos), trabaje en desarrollarlo para tener un beneficio personal y sea pleno al ponerlo al servicio de los demás. Es un proceso formativo que va desde el interior de la persona hacia la construcción del bien común.

Fuente: hechosdos.com