La generosidad que promovemos y queremos vivir en nuestro Colegio, está marcada por una disposición habitual a hacer el bien y a ayudar a los demás.
La generosidad estilo Plenus va más allá de dar algo. También tiene que ver con darse, donarse y compartirse para vivir en plenitud y, al mismo tiempo, busca favorecer un ambiente adecuado para que los demás vivan también en plenitud.
Esta manera de entender y vivir la generosidad es promotora del bien común y por tanto, es una generosidad respetuosa y responsable de espacios y lugares, tanto personales como comunitarios.
Una manera concreta de vivir la generosidad y favorecer un ambiente agradable para todos es el cuidado de nuestro Colegio. Todos somos Plenus y a todos nos corresponde el cuidado de nuestra Casa Común. En este sentido, los invitamos a dialogar con sus hijos sobre la importancia de cuidar espacios como salones, comedor, canchas, pasillos, gradas y baños.
Es ideal contar con un espacio físico agradable para el aprendizaje. Nuestros hijos pueden practicar y vivir el valor de la generosidad cuidando sus salones, manteniéndolos limpios y en orden.
El comedor y las gradas, tanto de la cancha techada de básquet como en las de futbol, son espacios que utilizan para platicar y comer el lunch. Esforzarse en recoger la basura que generan es una buena oportunidad para practicar la generosidad.
En los baños, tanto de hombres y mujeres, esforzarnos en utilizarlos adecuadamente permite que todos gocemos de un servicio digno. Por ello, pedimos a las familias, dialogar con sus hijos sobre el cuidado y respeto a estas áreas. No caigamos en situaciones que contradigan nuestra filosofía Plenus.
Más allá de una falta de higiene, acciones que no van acorde, son una falta de generosidad hacia el compañero que usará el baño después y hacia el personal que cuida de nuestras instalaciones. Los invitamos a reforzar en casa que el respeto al entorno es el reflejo del respeto que nos tenemos a nosotros mismos.