Generosidad, la propuesta del Adviento y la Navidad

Por: Coordinación de Formación

Colegio Plenus Gral C 2024 2025 0022 E

El mundo nos ha envuelto en el individualismo, el egocentrismo y el materialismo, proponiéndolos como “norma” de vida. Solamente hay que echar una mirada a los comerciales en tv o redes sociales, o asomarse a las grandes tiendas: Navidad parece más un concurso de marketing, para ver quién vende más, quién compra más, quién tiene más. Como si la felicidad dependiera de lo que tienes o de tu apariencia. 

Adviento y Navidad parecieran, según nuestro mundo, momento de ruido, compras, adornos, todo exterior. Lo cierto es que el Adviento y la Navidad, llevan en sus entrañas un valor que viene a poner un freno a nuestro egocentrismo, para volver a lo esencial y para tratar de educarnos en el amor, en el sentido de la vida, en la importancia de los demás, en la necesidad de vivir y compartir con otros: ¡la generosidad!

Dos figuras emblemáticas de este tiempo se nos presentarán continuamente para recordarnos que es cierto que la generosidad da sentido a la vida, que hay más alegría en dar que en recibir, que el donarse a los demás nos lleva a la plenitud:

María, con su sí generoso a la propuesta que Dios le hace a través del arcángel Gabriel, responde: “¡Hágase en mí tal como la has dicho!” (Lc 1,38). Es un que cambió su vida y nuestra vida, un que nos dio al Salvador.

Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, el “Dios con nosotros” que nace en un pesebre… y luego pasará su vida haciendo el bien, en total donación a los demás, encontrando la máxima alegría en dar la vida por los demás: “No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos… ámense unos a otros como yo los he amado” (Jn 15, 12-13).

¡La semilla de la generosidad ha sido sembrada en nosotros! Entremos en la dinámica propia del Adviento y la Navidad y permitamos que ese valor nos eduque y oriente nuestra vida.