Fortaleza: el autocontrol en los niños y adolescentes

Colegio Plenus Gral C 2024 2025 0022 E

Como docente de niños y adolescentes, me parece que el autocontrol es una de las mayores carencias que ellos tienen. Dicho de otra manera, la “falta de autocontrol” o de dominio de sí es un déficit en el área de la voluntad que pone a los niños y adolescentes a merced de sus impulsos y deseos.

Por autocontrol o dominio de sí, entiendo la capacidad o habilidad de controlar las propias emociones, impulsos, necesidades, deseos, actitudes o acciones. No nacemos con el “chip” del autocontrol, es un hábito a desarrollar con el paso del tiempo, mientras más pronto iniciemos a nuestros hijos en la formación de esta habilidad, más posibilidad tendrán de enfrentar con éxito las diversas dificultades que encontrarán día a día.

Nuestros niños y adolescentes viven un mundo muy diferente al que nosotros vivimos en nuestra infancia y adolescencia. Ellos viven en el mundo de lo inmediato, de lo fácil, donde todo es a control remoto, un mundo en el que la tecnología les ahorra tiempo y esfuerzo. Con la consecuente pérdida de la capacidad de esperar, de aprender a ser pacientes y tolerantes ante las frustraciones. Formarlos en el autocontrol o dominio de sí es un gran reto para nosotros. 

Como padres de familia, es nuestra labor aportar oportunidades y contribuir al desarrollo del autocontrol, ya que el dominio de sí les aportará a nuestros hijos importantes beneficios:

  • Les permite solucionar situaciones no deseadas de forma positiva. Si en lugar de reaccionar impulsivamente, controlan esos primeros impulsos y reflexionan sobre la situación, llegarán a patrones de acción positivos que les ayude a solventar situaciones que no son de su agrado.
  • Los hace dueños de sí mismos: el autocontrol hace que decida la propia persona y no sus emociones.
  • Aporta libertad, ya que les da la capacidad de elegir cómo y cuándo actuar. 
  • Favorece la planificación y la organización. Si controlamos los primeros impulsos, estaremos aprendiendo a planificar y organizar nuestras conductas.
  • Es bueno para sus habilidades sociales. Ya que podemos controlar las conductas no deseadas y ejecutar otras más aceptables.
  • Favorece el desarrollo social y afectivo. Es una de las destrezas básicas tanto del desarrollo social, como del afectivo.
  • Es una destreza esencial para la consecución de metas y objetivos y con ello para los logros de sus éxitos y su felicidad personal.
  • Favorece el proceso de solución de conflictos y el de toma de decisiones.
  • El desarrollo del autocontrol forma parte de las destrezas personales, por lo tanto va ligado a otras como la autoestima y el autoconcepto, va a influenciar en ambos y en su conjunto contribuyen a su sano desarrollo.


Fuente: educayaprende.com