El respeto: una forma de vida con sabor a Evangelio

Por: Coordinación de Formación

Colegio Plenus Gral C 2024 2025 0022 E

“«Fratelli tutti», escribía San Francisco de Asís para dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio. De esos consejos quiero destacar uno donde invita a un amor que va más allá de las barreras de la geografía y del espacio. Allí declara feliz a quien ame al otro «tanto a su hermano cuando está lejos de él como cuando está junto a él». Con estas pocas y sencillas palabras expresó lo esencial de una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar, respetar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite”. (Carta Encíclica “Fratelli Tutti”, 1)

Este texto está tomado de la nueva Carta Encíclica «Fratelli tutti» (sobre la fraternidad y la amistad social). Al leer el párrafo pensé en el valor del respeto de nuestro Colegio Plenus: ¡Que el respeto sea en nuestro Colegio una forma de vida con sabor a Evangelio! 

La palabra “Evangelio» significa literalmente “buena noticia”. Esto es justamente lo que queremos: que el valor del respeto sea una buena noticia en nuestro Colegio Plenus, una buena noticia que se hace realidad día con día en cada alumno, en cada docente, en cada uno de los que formamos esta gran familia. Y en un sentido más profundo, que el respeto sea una forma de vida con sabor a Evangelio, significa también que nuestra vida se va asemejando a la de Jesús, especialmente en su manera  de acercarse, relacionarse y tratar a los demás.

El respeto, como buena noticia, tiene que materializarse, hacerse visible y concreto. Proponemos una serie de acciones, con el propósito de que este valor, vivido de varias maneras, llegue a ser una actitud, una manera habitual de vivir:

  • Tratar a los demás como a mí me gusta que me traten.
  • Tratar a los demás con amabilidad. Saludar, despedirme, dar las gracias, pedir las cosas por favor, hablar de buena manera.
  • No hablar mal de nadie, no burlarme, no criticar, no ignorar a nadie.
  • Saber ceder, no querer imponer siempre mi voluntad, respetar la opinión de los demás.
  • Propiciar el respeto a los demás compañeros en el aula. Saber guardar silencio. Escuchar con atención cuando alguien hable, respetar el turno para hablar, levantar la mano para pedir la palabra. Evitar comentarios fuera de lugar.
  • Cuidar y respetar mis cosas y las de los demás. No tomar las cosas de los demás; si necesito algo, lo pido prestado con amabilidad y lo regreso a tiempo y en buen estado.
  • Cuidarme y respetarme de todo lo que me pueda dañar. Tener cuidado con lo que uso, hago, escucho o veo.
  • Respetar y cuidar los lugares en donde vivo, estudio y juego.
  • Dejar limpio el lugar donde tomo los alimentos, tanto en casa como en el Colegio.
  • Contribuir en dejar limpio y ordenado el salón de clases.
  • Cuidar espacios de uso común, como el comedor, gradas, canchas, baños, etc. 
  • Conocer y cumplir responsablemente las “Normas de Conducta” del Colegio.
  • Tener un comportamiento adecuado en actos religiosos y cívicos.