En Colegio Plenus somos conscientes de la importancia de cuidar que nuestros alumnos, desde los más pequeños hasta los más grandes, desarrollen y vivan el valor de la responsabilidad. Hoy queremos compartir con ustedes un extracto de un artículo que nos presenta siete señales prácticas para reconocer si nuestros hijos e hijas van asumiendo el valor de la responsabilidad. Además, cada una de estas señales puede verse como un objetivo o un elemento concreto para trabajar y así ayudarles a crecer en este valor.
Aunque cada niño es un mundo, lo cierto es que el valor de la responsabilidad es algo que se puede concretar bastante a través de acciones, comportamientos, actitudes. Algunas señales que evidencian que tu hijo es responsable son:
- Asume las consecuencias de sus acciones. No niega sus errores ni culpa a otros. Asume lo que ha hecho, se hace cargo de solventar el problema y sabe cuándo pedir ayuda.
- Se encarga de sus deberes y tareas. Sabe lo que debe hacer (hacer sus tareas, preparar su mochila o alimentar a la mascota) y lo realiza con buena actitud, sin que se lo tengamos que recordar constantemente.
- Es respetuoso con los espacios. Cuida los lugares en los que se encuentra, no daña las cosas a su alrededor y, si algo sale mal, busca soluciones. La responsabilidad se extiende también hacia el entorno.
- Respeta a otros y se respeta a sí mismo. Además de ser respetuoso con los demás, evita situaciones o personas que no corresponden con su bienestar. Esto demuestra autocuidado, autoprotección y una autoestima sana.
- Cuida a los demás. Tiene una tendencia natural a proteger y cuidar, no solo de su círculo cercano, sino también de terceros cuando percibe que algo está mal.
- Es educado en su trato. La responsabilidad incluye la forma de relacionarse con los demás. Suele ser cordial, amable y está dispuesto a ayudar y acompañar.
- Respeta las normas. Entiende la importancia de las reglas en la escuela, en casa y en la sociedad, y demuestra su capacidad de adaptarse y seguirlas.
Tener un hijo responsable depende en gran medida de lo que le enseñamos en casa, aunque también hay otras variables implicadas en este aprendizaje, como: el aprendizaje en la escuela, la socialización, el aprendizaje implícito y práctico de las cosas del día a día, la experiencia en general, etc. Si queremos trabajar desde casa la responsabilidad, no hay mejor manera de enseñar que a través del ejemplo.
Aunque esté muy bien trabajar la responsabilidad en los niños, no debemos pretender que nuestros hijos sean virtuosos en el arte de ser responsables. Ellos están aprendiendo y desarrollando su personalidad, y nosotros debemos guiarlos para que sean personas de bien y responsables de sus acciones. Por ello, no les demos más carga de la que pueden asumir y aprendamos a gestionar de forma positiva las expectativas que depositamos en ellos.
Fuente: Los Mejores Colegios. Reconoce las señales de que tienes un hijo responsable