{"id":12096,"date":"2026-04-20T15:52:00","date_gmt":"2026-04-20T20:52:00","guid":{"rendered":"https:\/\/plenus.edu.mx\/?p=12096"},"modified":"2026-04-20T15:52:02","modified_gmt":"2026-04-20T20:52:02","slug":"la-noble-tarea-de-formar-el-corazon-de-nuestros-hijos-en-la-rectitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/la-noble-tarea-de-formar-el-corazon-de-nuestros-hijos-en-la-rectitud\/","title":{"rendered":"La noble tarea de formar el coraz\u00f3n de nuestros hijos en la rectitud"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Leyendo el libro de los Proverbios en la Biblia, encontr\u00e9 un texto que me hizo pensar en mis hijos y pens\u00e9 tambi\u00e9n en la gran responsabilidad que tenemos como padres de familia: formar en ellos un coraz\u00f3n sabio, prudente, que los ponga en el camino de la rectitud, de la honestidad, y del pensar y actuar siempre respetando a los dem\u00e1s y buscando el bien com\u00fan. El texto dice:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abHijo m\u00edo, si se hace sabio tu coraz\u00f3n, tambi\u00e9n mi coraz\u00f3n se alegrar\u00e1. Me alegrar\u00e9 de todo coraz\u00f3n si tus labios hablan con la verdad. Hijo m\u00edo, oye y hazte sabio de coraz\u00f3n, anda por el camino de la rectitud\u00bb. (Proverbios 23, 15-16.19).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Formar en nuestros hijos un coraz\u00f3n sabio y prudente, que los ponga en el camino de la rectitud<\/strong>, es la gran tarea que tenemos como padres de familia. La rectitud es una virtud, una cualidad, una forma de vivir y de ser, y es <strong>se\u00f1al de coherencia consigo mismo<\/strong>; es la firmeza del car\u00e1cter y la disposici\u00f3n de la conciencia a buscar y realizar el bien.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La rectitud suele indicar la integridad, la honestidad, la honradez<\/strong> y la seriedad presentes en una persona. Cuando alguien muestra rectitud en su conducta o comportamiento, es porque cada acci\u00f3n est\u00e1 hecha con honestidad y siempre en relaci\u00f3n con el bienestar com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, muchos ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes parecen haber perdido la \u201cbr\u00fajula\u201d de la rectitud, del respeto por el otro, del obrar bien. Muchos de ellos carecen de l\u00edmites, les falta la conciencia del otro, no diferencian entre una acci\u00f3n buena y una mala, \u201cdesconocen\u201d (o no quieren reconocer) que algunas de sus acciones son claramente una falta de respeto a los dem\u00e1s.<strong> La rectitud es precisamente esa \u201cbr\u00fajula moral\u201d, ese plus en la conciencia<\/strong>, que nos indica lo que es correcto y lo que es justo y bueno hacer o decir en cada momento; la rectitud nos indica tambi\u00e9n lo que est\u00e1 mal, lo que no se debe hacer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Formar en la rectitud, en la conciencia recta, en la verdad, en la honestidad, en el respeto por los dem\u00e1s es el gran desaf\u00edo que tenemos los padres de familia. No es solamente obligaci\u00f3n de las instituciones educativas asumir lo que nos corresponde a nosotros; el Colegio podr\u00e1 apoyar, reforzar los valores, pero no es su tarea\u2026 Formar el coraz\u00f3n de nuestros hijos e hijas es tan necesario como importante, tan esencial e \u00edntimo; es, en definitiva, la misi\u00f3n que se nos ha confiado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa Francisco, reflexionando sobre el mismo texto b\u00edblico citado al inicio, comenta que no se podr\u00eda expresar mejor el orgullo y la emoci\u00f3n de un padre que reconoce haber transmitido al hijo lo que importa de verdad en la vida, o sea, un coraz\u00f3n sabio; el texto \u2014dice el Papa\u2014 se podr\u00eda interpretar as\u00ed: <em>\u00abHijo, <\/em><strong><em>ser\u00e9 feliz cada vez que te vea actuar con sabidur\u00eda, y me emocionar\u00e9 cada vez que te escuche hablar con rectitud<\/em><\/strong><em>. Esto es lo que quise dejarte, para que se convirtiera en algo tuyo: <\/em><strong><em>el h\u00e1bito de sentir y obrar, hablar y juzgar con sabidur\u00eda y rectitud<\/em><\/strong><em>. Y para que pudieras ser as\u00ed, te ense\u00f1\u00e9 lo que no sab\u00edas, correg\u00ed errores que no ve\u00edas. Te hice sentir un afecto profundo y al mismo tiempo discreto, que tal vez no has reconocido plenamente cuando eras joven e incierto. Te di un testimonio de rigor y firmeza que tal vez no comprend\u00edas, cuando hubieses querido solo complicidad y protecci\u00f3n. Yo mismo, en primer lugar, tuve que ponerme a la prueba de la sabidur\u00eda del coraz\u00f3n, y vigilar sobre los excesos del sentimiento y del resentimiento, para cargar el peso de las inevitables incomprensiones y encontrar las palabras justas para hacerme entender\u00bb<\/em>. (Papa Francisco, Audiencia General, 4 de febrero 2015).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta gran y noble tarea de formar el coraz\u00f3n de nuestros hijos en la rectitud supone otra tarea: moldear nuestro coraz\u00f3n en la humildad, la rectitud, la honestidad y congruencia para tener la sabidur\u00eda y prudencia necesarias para acompa\u00f1ar, ense\u00f1ar, corregir, animar a nuestros hijos con amor, ternura y firmeza.<br><br>Fuentes: <a href=\"https:\/\/conceptodefinicion.de\/rectitud\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">https:\/\/conceptodefinicion.de\/rectitud\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leyendo el libro de los Proverbios en la Biblia, encontr\u00e9 un texto que me hizo pensar en mis hijos y pens\u00e9 tambi\u00e9n en la gran responsabilidad que tenemos como padres de familia: formar en ellos un coraz\u00f3n sabio, prudente, que los ponga en el camino de la rectitud, de la honestidad, y del pensar y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":7590,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"iawp_total_views":4,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-12096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-notas-internas"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12096"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12096\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12097,"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12096\/revisions\/12097"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plenus.edu.mx\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}