Estimada familia Plenus
El ciclo escolar pasado iniciamos un discernimiento especial: buscábamos una advocación mariana que caminara junto a nosotros, guiando cada paso de nuestra vida institucional. Teníamos la certeza de que queríamos una imagen donde María no estuviera sola, sino abrazando al Niño Jesús.
En esa búsqueda encontramos a la Madre del Buen Consejo, y comprendimos de inmediato que era la presencia que nuestra comunidad necesitaba.
En esta imagen se condensa nuestra vocación:
El cuidado mutuo: María sostiene con ternura al Niño, quien no solo es Cristo, sino el reflejo de cada uno de nuestros estudiantes: en proceso de crecimiento, plenos de potencial y necesitados de cobijo.
El discernimiento diario: La sabiduría no es solo acumular conocimientos, sino saber elegir el bien. Esta advocación es una invitación abierta para que directivos, docentes, administrativos, personal de apoyo y familias encontremos en ella luz en la toma de decisiones.
El refugio común: Un recordatorio constante de que nadie camina solo en el aula, en el patio ni en la labor diaria; siempre hay un consejo oportuno y maternal al cual acudir.
Hoy abrimos las puertas de nuestro Colegio y de nuestros corazones para presentar formalmente a nuestra madre y guía: Nuestra Señora del Buen Consejo. Que su presencia inspire nuestras decisiones, fortalezca el trabajo de cada día y mantenga iluminado el camino escolar de toda la familia Pléyades.
¡Madre del Buen Consejo, fuente de luz y entendimiento: guía el trabajo de nuestros maestros, ilumina la mente y el corazón de nuestros alumnos, y bendice a cada familia de la comunidad Plenus. Ruega por nosotros!